Pacha Cabascango: “Me he dedicado a la militancia social desde la organización política"
El tiempo limitado, repartido entre su papel de madre, sus estudios y la política, no es un impedimento para que Pacha Cabascango continúe con su trabajo vinculado a los sectores sociales. Este ímpetu la llevó a convertirse en la primera mujer en asumir un cargo ejecutivo en la Comunidad Andina (CAN) en el 2007.
Pacha tiene 33 años y pertenece a la nacionalidad Kichwa, se graduó como Licenciada en Gestión para el Desarrollo Local y cursa una Maestría en Comunicación Digital en la UDLA. Actualmente, aspira ocupar un puesto en la Asamblea Nacional como candidata para Imbabura por la alianza entre Pachakutik y la Izquierda Democrática. Sus dos hijos tienen 13 y 4 años.
Con todas sus actividades, ¿resulta difícil manejar el tiempo?
Sí. Tengo mi hijo pequeño y el primero que está pasando por la etapa de la adolescencia, cuando necesitan mayor presencia y control de la madre, pero tengo otro compromiso que es más colectivo. Trato de conjugar esos tiempos. Espero que cuando termine la campaña pueda organizarme mejor.
¿A qué se dedica en sus momentos libres?
Casi no tengo tiempo libre. Me he dedicado a la militancia social desde la organización política. Mis pocos tiempos libres los dedico a mi familia, a leer y a escribir.
¿Qué le gusta leer y qué le gusta escribir?
Me siento una mujer bastante sentimental, siempre he sido caracterizada por tener rasgos espirituales, ya que practico una forma espiritual diferente. Últimamente escribí una crónica relacionada a todo lo que estoy viviendo, se llama “Militante social desde la vientre de mi madre”.
¿En casa mantiene el orgullo de ser parte de un pueblo indígena?
Sí, somos muy orgullosos de pertenecer a un pueblo indígena. Tenemos nuestra chacra –terreno dedicado al cultivo– y sembramos como parte de la relación con la Madre Tierra. Tenemos costumbres, idioma y tradiciones.
¿Desde cuándo inicia el activismo a favor de los indígenas?
Desde siempre, vengo de una comunidad dominada por los hacendatarios. Mi familia luchó por la tenencia de sus tierras, el acceso al agua y la educación. Mis abuelos y abuelas han sido dirigentes, yo soy parte de su herencia histórica.
¿Quiénes la han inspirado?
Me formé políticamente con grandes mujeres. Una de ellas, Dolores Cacuango. Ella es mi inspiración y mi fuerza para continuar. Tránsito Amaguaña, que transmitió historias de rebeldía, y Micaela Cuascota son otros de mis puntales de inspiración.
¿Cómo define la lucha histórica de las comunidades indígenas?
Pues somos pueblos y nacionalidades que en Ecuador y en el mundo se nos ha impuesto una política que nos mantuvo divididos, es necesario fortalecer. Como movimiento indígena hemos estado en la calle luchando para toda la población en general, hemos planteado la construcción de un modelo de Estado diferente, incluyente y equitativo. Estos principios están establecidos en la Constitución del Ecuador, pero al momento de la aplicación en la política no han sido cumplidos.
¿Por qué se vincula con la política?
Porque la política, desde un lado positivo, tiene un gran nivel de incidencia en los aspectos sociales, culturales y ambientales, contribuye a una transformación; ese es mi objetivo, realizar una política honesta y sincera, pensando en las problemáticas sociales que atraviesa la población, caracterizada como “pobre”, y la comunidad indígena.
¿Qué opina del llamado Socialismo del siglo XXI?
No me identifico con esta propuesta del gobierno, porque en la práctica afecta negativamente a algunos sectores. Hay que reconocer que en ciertos aspectos la calidad ha mejorado, pero no ha cumplido a cabalidad las promesas y compromisos que ha realizado con el pueblo ecuatoriano.
El Plan Nacional del Buen Vivir es un proyecto del actual gobierno; uno de sus objetivos es reconocer la interculturalidad ¿cree que se ha cumplido esta propuesta?
El planteamiento de la interculturalidad tiene otro concepto a como ha sido tratado en este gobierno. Desde nuestra propuesta, plantea que pueblos y nacionalidades, no solamente indígenas, sino también afrodescendientes, mestizos y de otras culturas existentes en Ecuador, tengan igualdad y equidad de condiciones, lo que no se ha logrado realizar y no ha sido dimensionado en este gobierno y el Plan Nacional del Buen Vivir.
¿Algún ejemplo en específico?
En el caso de la participación ciudadana, en todo este proceso de inclusión que se ha hablado ¿por qué no se han considerado a indígenas preparados académicamente y experiencia social, en muchos casos, para cargos de poder de decisión? Es cierto que existen muchos funcionarios indígenas en el sector público, pero son funcionarios que no tienen poder de decisiones. No hay indígenas ministros o secretarios, por ejemplo.
¿Qué significó para ti ser la primera mujer en la CAN en ocupar un puesto ejecutivo?
Fue un reto, sobre todo por despegarme de mi comunidad hasta una ciudad grande, como Lima en Perú, y establecerme en un mundo diferente al mío; pero nos tuvimos que adaptar con mi familia, por el compromiso y trabajo que realicé allá con pueblos indígenas de los cuatro países que conforman la Comunidad Andina. La experiencia fue bastante enriquecedora. Gracias al conocimiento acumulado, hoy por hoy, cumplo el nuevo reto de ser candidata a asambleísta.
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